Queremos ser padres

Queremos tener un bebé

Es una decisión que cambia tu vida para siempre. Tener un bebé es una de esas decisiones grandes y maravillosas que realmente altera todo. Antes de embarcarte en este viaje, deberás manterner varias conversaciones con tu pareja.

Queremos ser padres

Reforzar tu asociación

Uno de los mejores regalos que le puedes hacer a tu pareja es darle un hijo. Esto debe ser fruto de una sólida relación. Un niño aprende por "inmersión" en su mundo, como una esponja sentada en medio de un charco de agua. Piensa en esto: un par de pequeños ojos mirándote todo el día, viendo todos tus movimientos,...es momento de pensar en tu relación y si crees que es el tipo de relación que quieres que vean tus hijos.

Empieza por darte cuenta de cómo os relacionáis entre sí tu pareja y tú. ¿Os levantáis la voz cuando no estáis de acuerdo? ¿Os ponéis de mal humor cuando no os salís con la vuestra? ¿Es esto lo que queráis enseñar a vuestro hijo acerca de las relaciones? Por supuesto que no! Así que si algo está fuera de sincronización en este sentido, necesitas tiempo para hablar con tu cónyuge acerca de modelar vuestras conductas antes de que el niño crezca. Aprender mejores formas de comunicaros hoy no sólo va a fortalecer vuestra asociación, es la manera de crear el hogar armonioso para vuestro hijo.

Queremos ser padres

¿Qué te parece tu estilo de vida? Prácticamente todos los padres quieren que sus hijos tengan una dieta saludable, que hagan ejercicio con regularidad, y que no bebas ni fumen. Pero recuerda que el hogar es el lugar donde los niños aprenden buenos hábitos, por lo que debéis ser conscientes de vuestras propias decisiones. Además, de realizar estos cambios tendréis una ventaja adicional: los estudios han demostrado que van a aumentar tus posibilidades de quedarte embarazada. Habla con tu pareja acerca los cambios en vuestro estilo de vida.

Por último, recuerda que debes abordar las cuestiones como: servicios de guardería, y los cambios en las responsabilidades del hogar, las finanzas, y vuestras situaciones laborales. Incluso si no estás embarazada, sin embargo, una vez que hayáis tomado la decisión de ser padres no es demasiado pronto para empezar a pensar en estas cosas. No toméis decisiones apresuradamente, son asuntos importantes y necesitas dedicarle el tiempo y la atención necesaria.

Hacer frente a lo inesperado. Nadie se imagina que no les será fácil tener un bebé. Es posible que no te quedes embarazada de inmediato.Si ha pasado un tiempo y véis que no podéis concebir de la forma tradicional será el momento de sentarse y hablar del tema. Ahora más que nunca, tú y tu cónyuge necesitáis conseguir información sólida sobre vuestras posibilidades y mantener las líneas de comunicación abiertas.

Conocer los hechos. ¿Sabías que si estás en los veinte y en perfecto estado de salud, tienes una ocasión del 25 por ciento de concebir cada mes? En el momento en que estás en los treinta años, este número se reduce a un 10-15 por ciento, de modo que la concepción puede tardar hasta un año. El conocimiento de los hechos, así como los mejores días de concebir cada mes, pueden aliviar la presión, y te permitirán reconocer cuando es el momento de buscar atención médica.

Ten en cuenta el panorama general. Por supuesto que es imposible poner un precio a tener un hijo, pero si se trata de un tratamiento de fertilidad, es importante considerar el costo financiero, así como la salud física y emocional.

Una pareja trabajadora normal, es posible que incluso tenga que pedir un préstamo o rehipotecar su vivienda para hacer un tratamiento de fertilidad, es decir que deben tener en cuenta que váis a comenzar vuestra familia con el estrés de una carga financiera adicional.

Los dos a una. Ciertamente, es importante tener una meta, pero es igualmente importante ser flexible en la forma de llegar al final. No hagáis suposiciones sobre lo que funciona para vuestra pareja. En su lugar, haceos preguntas, compartid vuestro punto de vista, y recordad que este es un camino que estáis recorriendo juntos.

Mantén tu matrimonio en el equilibrio. Si estáis entusiasmados con empezar la concepción natural, o estáis en proceso de llevar a cabo un tratamiento de fertilidad, es fácil, hablar sólo de este tema, debéis intentar no obsesionaros, ya que puede llevar a agobiaros.

Una forma de dar a este asunto el tiempo que merece, mientras que se mantiene bajo control, es ver a vuestro matrimonio como vuestro propio oasis privado, donde tú y tu esposo podéis decidir cuándo dejar este tema. Establezced un tiempo regular, aunque a sólo sean 10 o 20 minutos por las tardes, para hablar de este tema.

Necesitáis tiempo para estar juntos ahora, y compartir vuestros pensamientos y preocupaciones, os ayudará a conseguir el hábito que una vez cuando seáis padres necesitareis también, y os ayudará para el resto de vuestra vida.