Higiene íntima durante el embarazo

¿Cómo cuidar de la higiene íntima mientras estás embarazada?

Durante la gestación, la zona íntima es particularmente propensa a las infecciones vaginales. Tus hormonas cuando estás embarazada causan un cambio en la vagina, es decir, un cambio del ambiente ácido al alcalino. El ambiente alcalino es atractivo para el crecimiento de las bacterias responsables de las infecciones por levaduras y la inflamación. A fin de no irritar la zona íntima deberías evitar el uso de los jabones o geles de ducha perfumados, deberías utilizar un lavado íntimo especial con nivel de pH alto (5-5,5) que incluye ácido láctico. De esta forma, se protege la vagina de las bacterias patógenas. También deberías eliminar de tu higiene íntima las duchas vaginales que lo único que hacen es acabar con tu flora vaginal y con tu protección natural.

Higiene íntima durante el embarazo

La manera de lavarse la zona íntima afecta a tu salud. Lávate siempre de adelante hacia atrás (desde la vagina hasta el ano). De esta manera no se extenderán las bacterias desde el perineo y el área rectal a tu sistema reproductivo. Trata de no lavarte el área más íntima más de dos veces al día, ya que un lavado intenso perturba la barrera protectora de la vagina. Si sientes picazón y ardor en la zona vaginal, date una ducha en vez de un baño caliente. Si los síntomas desagradables no cesan, debes consultar a un ginecólogo.

Higiene íntima durante la gestación

Si has sufrido infecciones vaginales repetidas veces en el pasado y comienzas a sentir picazón y ardor de nuevo, deja de usar ropa interior sintética y utiliza ropa interior de algodón. Las fibras sintéticas no permiten la buena circulación del aire y por lo tanto pueden causar el sobrecalentamiento en la zona íntima, mientras que el calor y la humedad crean un ambiente perfecto para el crecimiento bacterias patógenas. Tamién deberías escoger ropa de la parte de abajo que te permitiera la traspiración, no utilices ni medias de nylon, ni pantalones apretados. Si utilizas protectores diarios, elige los que son permeables al aire. No utilices tampones o duchas vaginales, porque destruyen la flora bacteriana de la vagina. Es una muy buena idea incorporar a tu dieta frutos rojos, sobre todo arándanos que fortalecen tu sistema vaginal.

Las infecciones vaginales por levaduras son principalmente causadas por un hongo llamado Candida albicans. A este hongo le encanta el azúcar, lo que puede ayudar a explicar por qué las mujeres que toman una gran cantidad de ella en su dieta parecen sufrir más infecciones. Algunas investigaciones sugieren que las mujeres con episodios recurrentes también pueden tener un poco más de problemas para metabolizar el azúcar en la sangre, es decir, sus niveles aumentan un poco más después de una comida. Así que limitar tu consumo de azúcares simples, harina blanca y aperitivos ricos en almidón puede serte útil.

Hay evidencia de que las bacterias probióticas pueden protegerte contra las infecciones por hongos. El Acidophilus es la que parece ayudar a la mayoría. Se puede tomar como un suplemento o también puedes conseguirlo de una taza de yogur diaria.

Puedes consultar nuestro artículo de Tipos de infecciones vaginales en el que podrás conocer los síntomas de las diferentes infecciones.